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Breves reseñas biográficas sobre Dante Butor: V. El exceso de celo antesala del desastre (twice revisited)
Entró en la escalera siguiendo los pasos de un imberbe muchacho que ataviado con un uniforme escolar acababa de cruzar el umbral de la portezuela de entrada acarreando a sus espaldas una mochila, cuyo desproporcionado volumen llamó la atención de Dante. Afortunadamente para este, el estudiante iba al mismo piso y cuando ambos al rellano por fin alcanzaron -pues este no se dejaba alcanzar con facilidad- les estaba esperando para darles una cálida bienvenida una puerta entreabierta y sin identificación exterior alguna. Estimulado ante la visión de semejante abertura , se coló en el piso tras el colegial, y cerrando luego la puerta le siguió por un pasillo, decorado por cierto con unos cuadros de un tono mucho mas subido de lo cristianamente aconsejable, hasta una estancia, abarrotada a la sazón de más colegiales, que un tanto alborotados no paraban quietos de un lado a otro zarandeándose entre ellos y profiriendo a grito pelado una obscenidad tras otra a cual más descarada y ofensiva. ¡Vaya, parece que he llegado a tiempo, la lección magistral debe estar a punto de empezar!, se dijo Dante. Y en eso y sólo en eso no erró: le esperaba una lección que no olvidaría en tiempo.
Etiquetas: Más celo que una gata persa


