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Memorias de la Santísima Trinidad por Narcisso Speculando (II. Sobre el Misterio).
Nací por allá (o por allí)… (será mejor que no me acuerde ni de cuándo ni de dónde; luego se sabrá el motivo). ¡Y qué más da el tiempo o el lugar en el que se produjo tan memorable evento (memorable al menos para mí)! Baste con decir dos cosas: primero, salí de entre la cavidad más dilatable de mi madre abriéndome yo solo paso sin mayores dificultades; y segundo, salí además de bien, hermoso, tanto que a los pocos días de nacer cuando me trasladaban en una cesta, yo que empecé a reclamar mi ración líquida alimenticia tuve que ser abandonado por la nodriza unos minutos (obligada por mis berridos a poner a punto y deprisa sus desgastados pezones –desgastados gracias al contacto de mis afilados dientes– antes de proceder al amamantamiento por mí requerido) casualmente frente a un enorme espejo que había en el hall de entrada de la casa de campo familiar, hecho que aproveché para empezar, al erguirme de forma inesperada por mi cortísima edad y mirar a mi delante, a apasionarme de mi propia imagen reflejada. Y supongo que ese momento se fraguó mi destino, justo en ese instante empezó todo mi calvario, Misterio incluido. Y quizás, antes de proseguir con el cúmulo de calamidades e infortunios que me tocaron sufrir, debería hablarle algo más sobre Él, porque en verdad ¿en qué consiste este Misterio que me ha estigmatizado de por vida (y yo sin saberlo)? Este Misterio explica mi Trinidad, y, por lo que hasta ahora sé, se explica como sigue: hay UN SOLO NARCISSO, en tres personas distintas entre sí, no por su naturaleza -que es la del Narcisso mismo- sí por mi obrar en la historia de mi propia salvación. (¿A quién sino pretendíais que salvara? ¿A vosotros que ni siquiera me habéis sido presentados formalmente?) Así podría decir que hay: un NARCISSO PADRE, que es el "Principio-sin principio de todo mi ser Narcisso " y parece que, y según me podido consultar a reputados especialistas y expertos mundiales, esta parte de mí no fue ni creada ni engendrada, y así es por sí sólo el Principio de mi Vida como Narcisso, esto es, es mi vida misma, que poseo en absoluta comunión con el Narcisso Hijo y con el Narcisso Espíritu Santo; soy además un NARCISSO HIJO engendrado -no creado- por mí mismo actuando como Narcisso Padre [Inciso: ya sé que a estas alturas estáis tentados, si no lo habéis hecho ya (y si así ha sido nunca habréis llegado hasta aquí y por lo tanto no estaréis pasando por este inciso...), de abandonar la lectura pues estas líneas cuestas de seguir y más aún de entender, pero os pido que hagáis un esfuerzo: un Narcisso como yo bien vale primero una misa y luego una lectura interesada], así me tengo a mí mismo como Hijo engendrado, eterno y consustancial (de la misma naturaleza o sustancia) y al mismo tiempo Padre como el que engendra; y por último soy también un NARCISSO ESPÍRITU SANTO que procedo de los Narcisos Padre e Hijo, y este último Narcisso me hace ser una "espiración", un soplo del Amor consustancial entre el Narcisso Padre y el Narcisso Hijo, y así se podría decir que yo como Narcisso Dios en mi vida íntima soy amor que se personaliza en mi Narcisso Espíritu Santo. Y hasta aquí la parte que a los Narcissos que hay en mí se refiere.
Etiquetas: Narcisso Speculando te estás haciendo un lío descomunal engendro de Dios


